
mientras me recuesto junto a la tibieza de tus sueños para abrazar el sosiego.
Lates, inmensa e intensa entre las sábanas, y tu latido suena a canción de cuna,
a vida, a camino, a futuros, a fiesta y a despertares mágicos.
Me pìdes que te diga que te quiero, que de vez en vez te lo recuerde
para alejar el olvido, el tiempo inútil y la espera que amarga.
Sé que lo sabes y sé que siento el amor anudado en mi pecho.