
Llegará desde los límites limpios de un amanecer sin matices,
desde un ojo cíclope resucitado a la luz y al equilibrio,
cabalgando sobre un tiempo derrotado y en desuso.
Posará su entusiasmo en un paisaje cansado de días sin estrenos
y se ovillará en una línea apenas visible y trazada en difusos horizontes.
Ha de llegar una mirada nueva,
dulce,
sutil
y sin renuncias.
3 comentarios:
Ya creí que habias desaparecido, que la tierra te habia tragado que...
pero no... ya estás aquí.Un abrazo
EStamos de acuerdo contigo, ha de venir otra mirada.
Aleteos!
y esa mirada
(dándonos cuenta crecimos mirándonos)
es
y está
(te quiero)
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