sábado, 21 de julio de 2007

De hadas y princesas

Al mirarla por primera vez supe que era un hada.
Después, una noche, la soñé hada-luna.
Me envolvieron sus sueños y sus lágrimas,
sus sueños y su risa.
Como hipnotizado, la veía pintarse de colores, nadar en el barro para limpiarse, escribir historias mágicas...
Como hipnotizado, la escuchaba decir su vida y vivirla.

Y la vi volar...

Cuando encontró su Aquí y su Ahora, se convirtió en princesa
(no en una princesa ñoña de cuentos sino en una real, humana, curiosa de las cosas, amante del detalle, maestra en abrazos)
Y entonces me supe, con toda certeza, atrapado para siempre.
Y no quise ser príncipe, ni rey, ni súbdito.
Sólo quise estar a su lado para caminar cogidos de la mano
mientras nos hacíamos gigantes...

PD: (Es esta una historia mágica y real.
Una historia vivida entre el olor de almendras soñadas).

2 comentarios:

amandine dijo...


que sabes de mi sonrisa en la emoción,

que conoces de mí las lágrimas al saberme abrazada,

que sabes de mis sueños y de mis delirios,

gigante amigo
"imperfectamente perfecto"
coloso de ternura
océano de verdad
cumbre de palabras

que sabes mirarme

luz en mi espejo

Tierra soñada


eres
único...



Y te quiero... Aquí y Ahora.

(pd: nos queda tanto por recorrer... que apenas llego a soñarlo...)

...hasta el amanecer dijo...

Te soñé con sombrero.
Angel de la Guarda inmaculado.
Me encantaría ser tu hada a tiempo parcial!