
Al principio sólo fue un sueño. Y buscó. Apenas si rozó la eternidad fue haciéndose pequeño, (un pájaro encendido en la inmensidad del tiempo y el espacio). Con alas incendiadas fue diluyéndose hasta confundirse con el paisaje. Fue feliz entonces, en el preciso instante en que descubrió que era, simplemente, un hombre... Y gritó en libertad. |